Cuando llega la época de fin de año y festividades decembrinas, muchas personas se toman un descanso de sus actividades académicas y laborales. Sin embargo, el regreso a la rutina tras estas fechas puede generar un fenómeno conocido como la depresión pos vacacional, este evento se caracteriza por ser un estado emocional en el cual se presenta una baja motivación para realizar actividades cotidianas y que puede llegar a afectar una gran cantidad de individuos. Dentro de las principales causas se encuentran:
- Cambios en la rutina: durante las vacaciones, las personas suelen romper con sus rutina diaria, llegando a tener mas espacios de relajación, ocio y bienestar. Lo cual conlleva a que el regreso a la vida laboral o estudiantil genere desmotivación y pueda llegar a ser un cambio abrupto para la persona.
- Estrés financiero: los gastos asociados a las festividades, tales como regalos o viajes, pueden dejar a las personas con deudas o dificultades económicas, ocasionando que al regresar a la rutina diaria también implique llegar a solucionar estas dificultades económicas, lo cual contribuye a la ansiedad y al estrés.
- Fatiga: las reuniones sociales, las actividades y la falta de descanso adecuado pueden llevar a una fatiga física y emocional que se manifiesta principalmente cuando estas reuniones finalizan y se regresa a la rutina.
Dentro de los síntomas mas comunes de esta llamada “depresión pos vacaciones” se encuentra: la melancolia o tristeza persistente que dura mas de los primeros días después de vacaciones, falta de energía, dificultad para concentrarse, irritabilidad y perdida de interés en las actividades.
Algunas de las estrategias que puedes tener en cuenta para superar “la depresión pos vacacional” son:
- ten una planificación gradual: en lugar de volver a la rutina de forma abrupta, intenta reincorporarte de forma paulatina, programa actividades agradables para tener un equilibrio entre tus actividades rutinarias y un momento de descanso.
- Establece metas realistas: es importante que tengas expectativas razonables sobre lo que puedes lograr al inicio de año, evita cargarte con demasiadas responsabilidades que pueden ocasionar niveles altos de estrés.
- Retoma actividades de cuidado personal: retoma una alimentación saludable, tus rutinas de sueño y actividades físicas que realizabas antes de las festividades decembrinas.
- Manten las conexiones sociales: continua socializando con amigos y familiares, no es necesario esperar hasta las próximas festividades, el mantener los vínculos sociales favorece la reducción del estrés y de la ansiedad.
- Busca ayuda profesional: si los síntomas persisten varias semanas o interfieren de forma significativa con tu vida diaria no dudes en contactar con un profesional que pueda brindarte las herramientas efectivas para manejar tus emociones.

Psicologa Daniela Diaz